No somos inmunes a la muerte



“No somos inmunes a la muerte”, es una video instalación que propone ubicar espacialmente la escala del cuerpo humano y compararla con la de un microcuerpo, por medio de la metáfora de la materia y la molécula. El cuerpo humano promedio desciende hasta sentirse dentro de una representación escalada, con un video que propone ser la vista de un microscopio, en el cual transitan los personajes, pero la imagen
emula el movimiento de bacterias o microorganismos. El movimiento ficcionado de las esculturas luminicas, es propuesto teniendo como referente “La mortandad en la isla James” (leer aqui pagina 38) que hace parte de un copilado de
estudios demograficos en distintas poblaciones de especies de animales. Son términos extraídos del estudio de la proxemia en sociología. En el texto señalado se demuestran los indices demograficos de una población de ciervos durante un periodo de tiempo, en el que, su crecimiento y cambios, se daba de a cuerdo al estrés causado por la falta de espacio en las etapas de densificación de la población. Propongo pensarnos en el mundo a través de lo micro para resaltar lo mínimo del todo al que pertenecemos, para poder recrear un espacio ficcionado en el cual somos moléculas que se acompañan para compartir espacio y circular libremente en ese escenario que llamamos vida. Es un momento clave para sentirnos como iguales, todos, con la agilidad genética y de supervivencia en cualquier condición, voraces como cualquier virus.
La figura de estas esculturas luminiscentes surge de un primer acercamiento con la escala en una instalación (Los Sociófugos) donde pongo en cuestión la idea de proximidad y la fragilidad de lo humano en simbiosis con el espacio en el que sobrevive, también la competitividad como parte de la supervivencia en el espacio vital En dicha instalación los personajes eran reproducciones
en molde vaciado en cerámica de un personaje que modelé buscando el gesto del personaje que grita, La luz que tienen en la actualidad tras tener todo un proceso “tecnológico “que les da
mayor vitalidad espacialmente y metafóricamente, ahora son de plástico y tienen vida propia.
La propuesta, es en realidad, una video instalación dónde está el video proyectado a escala 1:1 con relación a un i nviduo promedio y en el piso está un grupo de estas moléculas que son reflejadas con luz directamente para iluminarse de acuerdo al ciclo que está programado. Esto nos dispone dos escalas en la instalación, puede hacernos sentir como esas moléculas.